Deprisa. Quedandome atrás.
Hay un cúmulo de vacios.
Y el vacio es la inmensidad.
El caos, lo que tengo y lo que deje marchar.
Busca siempre una razón para el desconcierto,
que la nada tabién puede ser respuesta.
Y es que el vómito y la sonrisa son el pan de cada día.
Fijas la vista en tu bazofia sin que eso te deje ver una materialización compuesta por un mundo enfermo.
En este mismo del que hablo,
encuentro mil rosas que estampan en papel:
"Pase usted, rellena de esperanza, al siguiente día."
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