Diarrea por doquier, como entrenamiento matutino.
Malabares con la ansiedad.
Ojos hinchados,
parpados de escamas,
animal fuera de hábitat.
Sinfonía impuesta por el sistema.
¿A qué huele mal? Apesta.
Pero yo no desisto ni en sueños.
Vanidad hiriente,
la superficialidad marcando significados.
Y yo cada vez más lejos de todo.
Más sola que la una.
...púes me fumo uno, dos y tres.
